Rastros olvidados

Proyecto de Lucas Redondo
Del 11 de febrero al 15 de marzo de 2015
Espacio de Arte Experimental.

 

“La forma no es más que el deseo concentrado en una vida que quisiera perdurar eternamente en la tierra” (A. Aalto).

Una obra artística existe en dos realidades simultáneamente: la realidad física e su esencia y producción material por un lado, y la realidad imaginaria de su imagen artística y estructura expresiva por el otro.

El barro nos obliga a pensar sobre la tierra y el fuego. Toda obra artística tiene origen en el terreno autobiográfico de los recuerdos, las experiencias y las luchas personales, y existe una finalidad inherente entre el mundo y el yo, el dialogo entre la vida y la muerte, el pensamiento y la forma.

Las imágenes utilizadas (texturas) juegan creando ilusión a los ojos del espectador, remitiéndonos a la obsesión del tiempo, es uno de los motivos mentales esenciales en este trabajo y es el temor inconsciente a la muerte cuando transferimos nuestra experiencia y visión del mundo a una forma material, creemos que podemos dar continuidad a nuestra existencia limitada (la vida) anhelando el futuro.